
Hay un concepto bastante difundido que sugiere (erróneamente) que los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) no necesitan cuidarse. Esta actitud, absolutamente peligrosa, demuestra que aún existe un largo camino por recorrer en materia de prevención de enfermedades de transimisón sexual.
El hombre ha sido culturalmente entrenado para ser valiente, arriesgado, casi inmortal, y un hombre que se «cuida«, que busca «ayuda» a la hora del sexo, «no es un hombre», pues los hombres «no lloran» y tampoco «se protegen».

