
Aún cuando muchos países, llamados «civilizados», se llenan la boca hablando de igualdades y equidad social, lo cierto es que la «homofobia» (discriminación a homosexuales) está cada vez más difundida y parece una pandemia contra la que no se puede (¿o no se quiere?) hacer nada.
Muchas de las conductas homofóbicas involucran a personas que sufren agresiones físicas por su elección sexual, y ni hablar de la sociedad que juzga, humilla y discrimina a gays y lesbianas en todo el mundo.

