Swingers, sexualidad compartida

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Mucho se habla sobre el «swinging» o «intercambio de parejas«, pero realmente ¿en qué consiste?

Por comenzar diremos que no es tan fácil como parece encontrar a alguien dispuesto a compartir este tipo de sexualidad, en parte porque la «fidelidad» es parte de nuestra educación occidental y otro poco porque no son muchos (en especial las mujeres) que pueden separar «sexo» de «afectividad«.

En todo el mundo existen clubes, bares y sitios de internet dedicados a la difusión y promoción de este tipo de sexualidad «compartida«.

Durante muchos años se clasificó como una perversión pero en realidad no es otra cosa que una forma muy personal de entender la sexualidad y procurar placer a través de aquello que más excitante puede resultarle a una pareja. Es fundamental que ambos estén de acuerdo, por supuesto, para que nadie resulte herido emocionalmente.

Otro aspecto muy importante a tener en cuenta son las medidas de protección que deben implementarse en virtud de no contagiarse de alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS), que luego propagaría a otras personas como resultado de esta práctica.

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No deben considerarse dentro del swinging, los casos de fantasías sexuales que incluyen un hombre con varias mujeres o al revés. Por lo general el intercambio de parejas es justamente eso: el compañero de una con la compañera del otro. Una posibilidad es practicar sexo entre los cuatro, otra variante es que cada uno lo haga en lugares alejados de la vista del otro (incrementando el morbo y la fantasía) o bien de a dos pero en un espacio compartido con la otra pareja, en este caso, a decir de los amantes del swinging, pueden «ver» como su pareja goza mientras mantiene relaciones con otra persona, incrementando el placer propio.Hay tantas «sexualidades» como individuos, y esta es una muestra de ello. ¿Te animarías?