Vivir juntos, ¿va contra la libido?

El otro día escuché una conversación que me hizo pensar. Resulta que una pareja que se habían ido a vivir juntos hacía poco hablaba de cómo había descendido entre ellos la frecuencia con la que mantenían relaciones sexuales. De hecho, son muchas las parejas que se quejan de que la convivencia mata el amor, de que la pasión parece esfumarse con el día a día…

La cuestión no deja de tener su miga, porque, ¿hasta qué punto es esto cierto? Está claro que cuando una pareja decide empezar a convivir, hay muchas cosas que cambian en la relación, aunque eso no quiere decir que sea para peor. De hecho, es un paso importante que demuestra que la relación ha madurado.

En parte, es normal que el hecho de tener a la otra persona siempre “disponible”, haga que el deseo irrefrenable de los primeros meses desaparezca. Para combatir este tipo de situaciones, que tienen que ver con la tan comentada “rutina“, hay ideas que pueden funcionar muy bien.

Por ejemplo, poneos una “prohibición“: nada de hacer el amor en una semana. Seguro que el hecho de que esté prohibido hace que no os cuesta nada poneros manos a la obra… Y es que no hay nada mejor que saber que no puedes hacer algo para que no te puedas resistir. Y así, todos los juegos que se os ocurran.

Foto de Psieval