Cuidadín con tus videos caseros

Fulanito un día conoció a Fulanita, y con el paso del tiempo, se acostaron. Vivieron su primer orgasmo. Les gustó. Empezaron a amarse más y más, disfrutando más y más del sexo. Había confianza. Mucha. Cada revolcón les sabía a gloria y aguardaban nerviosos a la ocasión siguiente.

Un día Fulanito tuvo la idea de grabar sus hazañas en video doméstico, para luego verlo cada uno por su cuenta para estimularse, saciar las ausencias del otro o para yo qué se que intenciones. El CD es un formato de moda, asi que lo capturó y lo grabó en un disco. Lo volvió a hacer varias veces.

Un día, en la biblioteca del Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña (INEFC) de Lleida, a mediados de 2005, Fulanito y Fulanita o uno de los dos, estuvo viendo dicho CD en un ordenador portátil, pero se olvidó retirarlo.

Luego, otro alumno se encontró el jugoso contenido en el ordenador y se lo pasó a un colega, el cual lo colgó en Internet. El video se hizo popular en Lleida y llegó al conocimiento de la pareja afectada.

Pusieron una denuncia y ya tienen dos sospechosos bajo interrogatorio, a los que se acusa de un delito de descubrimiento y revelación de secreto. Les pueden caer 4 añitos de cárcel.

¡Hay que ser hijo de puta!

No me molestaré en buscar el video, porque me parece una falta de respeto y una vocecita dice en mi interior que si se popularizase un video de mi novia y yo haciendo guarreridas españolas, me jodería mucho que fuese de dominio público. A ella, lo mismo pero elevado a 200.

Si te has planteado grabar un video de sexo casero que tu novia no lea esto o le cortará el rollo ten las debidas precauciones para que no caiga en manos ajenas. Hay mucho cabronazo suelto.

Fuente: elmundo.es