La carpeta porno

Con la llegada de Internet, el conseguir material guarrete se ha convertido en una tarea sencilla, aunque tan extremadamente sencilla que un adolescente de menos de 14 años puede conseguirlo en un abrir y cerrar de ojos. Antes había que usar revistas, espiar en vestuarios, que un hermano mayor alquilase tal película…

La práctica totalidad de chicos que conozco, han tenido o tienen pornografía en el ordenador. No es nada anormal, es más bien vox populi.

He presenciado competiciones en LAN parties donde el personal presumía de quien «la tenía más grande». La imagen que veis no corresponde a mi carpeta Porno, contiene otras cosas, ¡lo juro!

La carpeta porno está presente en la mayoría de ordenadores. Chicas, vuestro padre, hermano, primo, novio, amigo casto y puro, profesor… tiene una probabilidad tremendísima de tener guarreridas. Lo más seguro es que el contenido esté camuflado en alguna carpeta de nombre más discreto, por si alguien hace una inspección sorpresa.

Otro sistema más seguro es utilizar programas como Revosoft caché, que ocultan carpetas en Windows de forma segura, o los que más controlan, establecer permisos especiales para ver carpetas, guardarlo en ZIP/RAR con contraseña kilométrica, cifrado de datos, etc.

Quien no tiene porno en el ordenador (o cerca de él, ya me entendeis), es que o tiene sus necesidades sexuales totalmente cubiertas o porque no sabe cómo adquirirlo. Y mira que es fácil. También influye el miedo a una pillada, por eso algunos consumen el material que necesitan para una manivela y lo borran, o lo ven en directo. Hay un dicho al respecto:

«Si necesitas espacio, borra porno.»

Proberbio chino, 2.098 A.C.

Las chicas callan y critican sobre ello, pero no será la primera vez que sé de chicas que tienen porno, pero está un poco mal visto. A ver cuándo dejamos algunos tópicos en el pasado: a las mujeres les gusta el sexo, las mujeres se masturban y puede gustarles la pornografía. Es lo que hay.

¿Cuánto te mide? La carpeta, claro…