Cara a cara… también los gorilas

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Los antropólogos opinan que el ser humano en un principio, en las cavernas, copulaba en la posición del perrito, o sea la mujer de espaldas al varón, que es la posición más común en el reino animal.

Se sabe que las tribus más avanzadas comenzaron a realizar el acto sexual cara a cara luego de haber evolucionado, y fueron enseñando la práctica que logró difundirse por todo el mundo, cuestión de evolución de la especie.


Los primates en general realizan la copulación en la posición animal, como cualquier otro mamífero… hasta ahora, en que el equipo de Thomas Breuer ha logrado fotos de una hembra (muy atípica en sus comportamientos por cierto) teniendo sexo con un macho en la posición del misionero, hasta este momento, exclusiva de la raza humana…

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El informe lo realizó la Sociedad de Conservación del a Vida Salvaje y las fotos fueron tomadas en el Congo. La adopción de esta conducta sexual puede ser uno de los indicadores de la evolución de este grupo de gorilas.

El InstitutoMax Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, Alemania, fué responsable del estudio de este grupo de gorilas y está a cargo de Thomas Breuer.

La hembra gorila iniciadora de esta conducta (leah) ya ha sorprendido hace algunos años cuando fué observada fabricando herramientas, es posible que sea sólo un caso aislado de gran inteligencia, pero, ¿será posible que logre transmitir sus preferencias sexuales evolucionadas al resto de su grupo?

¿Es posible que nosotros también actuemos por imitación y no solamente por instinto o manejados por nuestras hormonas autoritarias, en lo relativo a sexualidad?

Si uno de los rasgos de evolución se nota a través de la conducta sexual deberíamos, quizás, investigar si alguna nueva modalidad ha aparecido recientemente y adónde eso nos conduce.

Será posible, pensemos, que un cambio en nuestros hábitos sexuales, a nivel de especie, nos guíe a través de un camino mejor, evolucionando desde nuestra sexualidad hacia un mundo más sincero, abierto, desprejuiciado y sin delitos sexuales…

¿Será posible? Sigamos observando a Leah, que quizás tenga mucho que enseñarnos…