Sexualidad precoz afecta salud femenina

embarazada

El número de niñas y adolescentes en el mundo que comienzan su vida sexual de manera precoz, ha aumentado a lo largo de los últimos años. Cada día, los servicios de salud del mundo y los organismos internacionales de protección a la infancia, dan cuenta de los números crecientes de niñas que se convierten en madres sin tener la madurez ni física ni psicológica para enfrentarse a esta etapa de la vida que es una que debería asumirse en la juventud madura.

Hay muchos riesgos al procrear cuando se es muy joven, aún más que los que se enfrentan cuando la madre se considera mayor para tener hijos. Sobretodo es un problema que debe ser superado, por cuanto las niñas embarazadas se convierten en madres sin estar preparadas ni física ni psicológicamente lo que se convierte en un riesgo para ellas y sus hijos. Riesgo de no poder cuidar de ellos y la realidad de no poder vivir la infancia y la juventud, así como exponerse a la muerte que acecha a las niñas muy jóvenes por el llamado riesgo obstétrico.

Las  niñas que se embarazan no se someten al control prenatal y con ello se exponen a que los problemas del embarazo no sean conocidos de un profesional, y que de esta manera deban enfrentarse  partos complicados que en muchas ocasiones cuestan la vida de la madre. Además, no obtienen asesoría profesional para encarar su nueva situación, una situación que las rebasa.

Por ello es sumamente importante la prevención del embarazo juvenil, debido a que cada día más niñas se ven expuestas a las complicaciones del embarazo y también a las secuelas de ser madres demasiado jóvenes sin estar preparadas para ello, sufriendo de depresión, ansiedad y en algunos casos desarrollando condiciones graves como la esquizofrenia.

Imagen: Sexualidad