Nada de sexo, que lo dice el obispo

Qué complicado se les pone a los católicos practicantes esto del sexo… Al menos, a los que decidan hacer caso de lo que predica Demetrio Fernández, el obispo de Córdoba, que dice que hay que huir de la “fornicación”. Estas declaraciones venían al caso de su opinión sobre el hecho de que “algunas escuelas de Secundaria, dentro de los programas escolares” tienen contenidos que según él invitan a la fornicación.

Pero es que el obispo ve el peligro por todas partes: “la incitación a la fornicación es continua en los medios de comunicación, en el cine, en la televisión, incluso en algunas escuelas de Secundaria”.

Seguro que a estas alturas te estarás preguntando qué entiende el obispo por fornicación, pues bien, lo define como “una sexualidad desorganizada”, algo peligroso, que es “como una bomba de mano que puede explotar en cualquier momento y herir al que la lleva consigo”.

Pero es que las declaraciones no tienen desperdicio: “La castidad es la virtud que educa la sexualidad haciéndola humana y sacándola de su más brutal animalidad”. Por otro lado, también son interesantes los dos estados de la sexualidad para las personas que no están consagrada. Para lo solteros, no hay lugar para el sexo. Los casados deben “administrar sus impulsos en aras del amor auténtico”.

Por cierto, que cita el libro Virgen a los treinta, de Vivian Sleiman, una modelo aspirante a Miss que está encantada de ser virgen, a pesar de que podía haber ascendido en su carrera a través del sexo. El obispo explica que “la propuesta de fornicación era una condición (no escrita) del concurso”, y destaca que “es posible llegar virgen al matrimonio aunque el ambiente no sea favorable. Es posible vivir una consagración total, de alma y cuerpo, al Señor como una ofrenda al Señor que beneficia a los demás”.

¿Estás de acuerdo?

Vía| Publico