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La fragancia de Olorah Vagina

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Todo hombre que ha bajado las bragas a una mujer sabe que ellas tienen un aroma especial. Depende de cada uno, pero me arriesgo a decir que la mayoría de los hombres aprecian muchísimo los efluvios vaginales de las mujeres.

No sólo es el recuerdo que se queda de ese aroma, sino el hecho de que simplemente olerlo, inspira. Lamentablemente, uno no siempre puede gozar de ese placer cuando le apetece, y un perfumero pensó lo mismo.

VULVA original es, según sus creadores, «100% aroma femenino», para que puedas disfrutarlo cuando quieras en casa, no para que la uses de colonia para ir por la calle. Están tan seguros de su fidelidad al original, que en la presentación del producto, en un festival erótico, te dejaban contrastar entre una muestra de VULVA y de una chica de carne y hueso abierta a que cualquiera pudiese oler sus partes nobles.

La compañía de una mujer no tiene precio (*), pero el frasco de VULVA se vende al módico precio de 19,90 euros y por Internet. También venden camisetas e incluyen un sugerentísimo spot publicitario que no te dejará indiferente.

(*): Me habeis entendido perfectamente :P

Parejas ¿fuertemente? unidas

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Para la mayoría, el compromiso supone que a partir de cierto momento, se acabó el tener relaciones sexuales con extraños -dejemos los cuernos a un lado- y hacer el amor siempre con la misma persona. Los que están muy enamorados acceden sin ningún problema a esta «cláusula» de exclusividad en actividades coitales.

Ahora bien, uno ya comprometido, hombre o mujer, puede plantearse en algún momento cómo sería acostarse con otro, siendo fiel, o cómo se portaría su pareja en la cama con un tercero. Si ambos están de acuerdo, lo suyo es ir a un lugar donde se intercambian las parejas, así se juega en igualdad. Más de uno se arrepentirá cuando un extraño empiece a sobar los senos de su mujer o que su hombre bese a la otra como si fuera ella. También existe la variante hombre-hombre y mujer-mujer.

Pero todo se acaba modernizando, y el mundo de la pornografía no se ha quedado atrás. Hay matrimonios que, después de años casados y sin aparentes problemas de pareja, deciden montarse tríos o dejar que le den a su pareja candela. Encontré diversos ejemplos investigando un poco, había varias webs donde el marido decía que le gustaría ver a su mujer siendo duramente f****** por un tercer menda.

Ellas acceden (las que salen en la web, las otras lógicamente no) y mientras se lo pasan bomba con el otro, el marido mira con curiosidad e incluso con un sentimiento de orgullo en plan: «¡pero que bien lo hace mi mujer!». Estos intercambios no se hacen por filantropía, es puro negocio.

PóntelopónseloYA

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Lo bueno de los preservativos es que facilitan el sexo seguro en cualquier momento, es un método simple, efectivo y relativamente económico. Las pegas, las ya conocidas, pero hay una que puede sacar de quicio al que se lo pone y a la que espera que la metan de todo menos miedo: el tiempo que se tarda en poner.

Abrir la bolsa, con cuidado, sacar el preservativo, ver para dónde se expande, colocarlo sobre el pene, extenderlo, eliminar las bolsas de aire, ajustarlo bien y, dependiendo del caso, reanimar a la compañera que se ha aburrido durante ese tiempo. Las prisas y los condones pueden desencadenar en roturas que hacen papás y mamás felices.

Para solucionar estos inconvenientes, están condones como los PRONTO. El sistema de colocación es muy sencillo y se ahorran unos segundos. Puedes ver una demostración en este enlace. Se venden por Internet, pero no creo que tarde mucho en estar en cualquier farmacia.

Si quereis mi opinión, creo que por ahorrarme 2-5 segundos no voy a tener una mejor relación sexual. Cada cosa requiere su tiempo y las prisas son siempre malas: trabajando, conduciendo, haciendo un castillo de naipes… y en el sexo, también son malas las prisas. Además, a algunos les va el morbillo de lo que va después de poner el preservativo y les pone más cachondos. Hay gente para todo.

Visto en menéame.

Crea tus propias posturas

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A veces, uno de los dos (o los que seais) se le ocurre una posturita nueva o se empeña en utilizar una del Kamasutra. No siempre la anatomía, las ganas o la líbido permiten experimentar con nuestros propios cuerpos, pero una vez más, la informática se pone al servicio de la humanidad del sexo.

Para ello, han creado esta página (necesitas Flash para verla). Puedes ir poniendo personas, moverlas, rotarlas, juntarlas, y guardar lo que se te haya ocurrido. Así si te imaginas una postura mientras duermes, pero no sabes si sería posible, si los cuerpos darían de si lo bastante o llegarías bien (nunca he comprendido como puede funcionar el perrito, será que no veo películas porno), puedes probar con esta herramienta. O puedes estar aburrido y ponerte a probar a ver qué te sale. Hay algunas graciosas y sorprendentes, como esta:

Qué dolor de hombros, de espalda y de todo le tendría que dar al pobre chico, con todo el peso de la mujer, y encima manteniendo el equilibrio mientras ella disfruta (y seguro que le desequilibra).

Y yo que creía que con el Kamasutra ya estaban todas las posturas inventadas…

Vía: Webmaníacos

Se busca nueva estrella del porno

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Buenísimas noticias, el programa “Jenna´s American Sex Star” vuelve a antena para dar comienzo a la segunda temporada. La presentadora es la susodicha Jenna Jameson y contará con la inestimable ayuda de su marido Jay Gordina, también actor porno. Este gran concurso se emitirá en Playboy Tv y eso no es todo, Jenna ha prometido que esta temporada será: más picante, más cruda y más emocionante.

La temporada anterior ganó la señorita Brea Bennet que consiguió la victoria alzándose vencedora por encima de otras 3 concursantas y consiguiendo un contrato exclusivo con una productora de cine para «Adultos». Este año en cambio serán 16 las chicas dispuestas a todo por ser Porn Stars. Esto si que es un reality interesante y no esas mamarrachadas en plan OT, SignStar… En este reality se respira Sexo y emociones fuertes, a nadie le emociona ver a una tía gritando Poyeyaaaa, pero en cambio ver a una tía tragando varios centímetros de… helado, eso sí que no tiene precio.