
En este mundo lleno de erotismo y pornografía, existen muchísimos fetiches masculinos, y dentro de todos ellos, esta el de las prendas «perversas«: hay quien prefiere los tacones altos, las colegialas, el látex, el cuero, las ejecutivas, las de leopardo, las enfermeras, ¡hasta las monjas!, etc.
Muchos se consideran meros disfraces, otros son ayudas para verdaderas personificaciones o soportes de rol…
Otro, como los tacones altos, tiene más que ver con un amor profundo (y para algunos inconcebible) a los pies...



