
Desde la aparición de los tacones altos en el vestuario femenino ha recibido críticas y detractores desde sus mismos orígenes, hace ya varios miles de años.
Que la columna se resiente, que no es una posición natural para los pies y por lo tanto se cansan y duelen, que les impide moverse con soltura, en fin, un sinnumero de «desventajas» podrían citarse al respecto.
Pero recién ahora una uróloga italiana María Cerruto, ha dado a conocer un estudio que demostraría que el uso de los tacones altos repercute en grandes beneficios para los músculos de la pelvis, mejorando de este modo el rendimiento sexual.