
Aunque sean de una escultura.
La figura de una sirena sumergida que decoraba un barco hundido de adorno en un acuario en Chessington, Reino Unido ha sido la causa de una de esas noticias que dan la vuelta al mundo. Y es que tuvieron que taparle los pechos con un bikini, ya que se llevaba todas las miradas.
Al parecer, muchos de los jóvenes de sexo masculino que visitaban el acuario no prestaban la debida atención a los peces precisamente… así que desde la dirección se tomó la decisión de ponerle bikini.



