Los ojos se les van a los pechos…

Aunque sean de una escultura.

La figura de una sirena sumergida que decoraba un barco hundido de adorno en un acuario en Chessington, Reino Unido ha sido la causa de una de esas noticias que dan la vuelta al mundo. Y es que tuvieron que taparle los pechos con un bikini, ya que se llevaba todas las miradas.

Al parecer, muchos de los jóvenes de sexo masculino que visitaban el acuario no prestaban la debida atención a los peces precisamente… así que desde la dirección se tomó la decisión de ponerle bikini.


Justin Locker, que es el encargado del acuario, explicó la situación: “no habíamos notado lo bien dotada que estaba Sally hasta que vimos que los muchachos -y no tan muchachos- pasaban mucho tiempo en ese sector del túnel”.

Si es que no puede ser, que uno al acuario va a lo que va…

Vía| The house of blogs