Sexo con burros, al límite de la legalidad

Tengo que reconocer que lo del sexo con animales es un tema del que ya hemos hablado en otras ocasiones y que, a pesar de todo, no deja de sorprenderme. Por un lado, el hombre que violó a un pato, por otro, los casos de personas que han sido pillados teniendo sexo con animales de todo tipo…

Y ahora, nos encontramos con otra sorprendente noticia protagonizada por un hombre acusado de bestialismo en el Estado de Florida. El hombre podría quedar libre porque las leyes definen este tipo de comportamientos con una ambigüedad que podría ser aprovechada por su abogado para conseguir la libertad del hombre.

Se trata de Carlos Romero, al que pillaron manteniendo relaciones sexuales con un burro miniatura, lo que le podría costar una multa de 200 dólares, además de la prohibición de tener contacto de ningún tipo ni con niños ni con animales mamíferos (y digo yo, ¿qué pasa con el resto de animales?).

Según los abogados, la Cuarta Enmienda protege “la libertad personal y la autonomía cuando esta se refiere a las actividades íntimas y privadas”, y esto podría valer a la defensa para defender a su cliente, algo que quizá puedan conseguir.

La verdad es que noticias como estas resultan de lo más curiosas, y no me quiero ni imaginar la cara del juez ante semejante caso…

Vía| Pijama Surf