La virginidad se ha convertido en un negocio

La virginidad es algo que para muchos se sobrevalora y para otros es la expresión de la pureza, de la honra… Cuestión de creencias y culturas. Pero el caso es que la virginidad se ha convertido en un auténtico negocio y en una fuente de beneficios económicos.

Hay quienes se lucran de la virginidad propia, poniéndola a subasta en Internet, o quienes lo hacen con la virginidad ajena. Y es que llegar virgen al matrimonio es algo imprescindible para muchas culturas, por lo que las clínicas de reparación de himen van en aumento.

El mundo árabe, algunas zonas de creencias cristianas en el Medio Oriente, etnias concretas en zonas de Asia o África… son muy estrcitas en este sentido.

En la BBC se ha hablado recientemente de una clínica en París muy prestigiosa y reconocida a nivel mundial, que recibe a las mujeres árabes de más alto nivel económico para que restauren su virginidad. El precio de esta operación es de nada más y nada menos que 2.000 euros.

La himenoplastia es la única alternativa para estas mujeres, que pueden ser apartadas e incluso castigadas con penas de muerte por no tener su himen intacto. De hecho, hay testimonios así de duros: «Pense en suicidarme después de mi primera relación sexual, porque no veía otra opción».

El Dr. Abecassis es el médico de la clínica parisina, y trabaja bastante, ya que por semana, tiene al menos dos o tres operaciones.

Ademá, hay otras opciones que no requieren pasar por el cirujano. Por ejemplo, en Internet puedes encontrar himenes artificiales, con sangre falsa y elásticos, que cuestan 23 euros. El mercado chino, por cierto, se encuentra a la cabeza.

Vía| Pijama surf