El esperma de ballena y la mar salada


Una de las cosas que más me llama la atención del mundo del sexo, la sexualidad y todo lo relacionado con este ámbito es la cantidad de cosas que se dicen y que no son ciertas sobre este tipo de asuntos. Y es que sinceramente, son muchas las «leyendas urbanas» que se escuchan sobre el sexo, y que no tienen desperdicio.

Entre los muchos disparates que he escuchado últimamente, he encontrado este que además, tiene su toque divertido. Se trata de una afirmación que hacía Nicole Polizzi, que aunque no es muy conocido en nuestro país, es toda una estrella en Estados Unidos. Precisamente por su relevancia social, por su papel en el mundo de la televisión, todavía es más destacable su grandísima metedura de pata, del tamaño de una ballena.

Y es que la comparación viene muy al caso, teniendo en cuenta sus declaraciones, de las que te aconsejo que no te pierdas ni una coma: «No me gusta la playa, odio los tiburones, y el agua está llena de esperma de ballena. Por eso el agua del océano es salada».

No hace falta pensar mucho para darse cuenta de que esta teoría es una afirmación basada en una opción, sin base científica de ningún tipo, y que roza los disparates de antología. Es más, la opinión de Simon Boxall, que es un experto marino y oceanógrafo no tiene dudas en rechazar esta opinión: «Se necesitaría una gran cantidad de esperma de ballena para hacer que el mar fuese salado«.

Desde luego, lo que está claro es que hay que estar de lo más atento, y con mil ojos, porque no se puede uno creer ni la mitad de lo que escucha… ¡ni aunque lo digan por la tele! ;-P

Vía| Publico