El negocio de alquiler de muñecas sexuales

En Japón, primera potencia mundial de todas las perversiones, la prostitución convencional ya no es tan rentable como antes (aparte de ser ilegal). Las profesionales del sexo tienen unas competidoras muy desleales, las muñecas sexuales. No comen, no enferman, no portan ETS, no protestan… se dejan hacer de todo y a un módico precio.

Los clientes no son obsesos sexuales, son oficinistas medios. Las ponen vestidos que han comprado previamente, pasan el rato con ellas (cada uno a su manera), las hacen fotos… yo qué sé, no estoy tan zumbado como para hacerle una proposición indecente a una muñeca, aunque de lejos un miope bien las pueda confundir con mujeres de verdad.

Comprarlas sale muy caro, pero alquilarlas no, y es por horas o por días enteros. En un artículo de El Tiempo (Colombia) hablan de un emprendedor que empezó con una modesta tienda y ahora mueve un emporio económico de alquiler que lo flipas. No faltan entre su clientela desde los vírgenes con ganas de practicar hasta hombres casados y respetables.

No son como las muñecas hinchables de toda la vida, están hechas de tal forma que son lo más parecido a una mujer, pero sin serlo. Dicen (yo no lo he corroborado) que son suaves, tersas, como la piel de una mujer. Por supuesto, cuentan con todas las cavidades necesarias y con la textura y características necesarias para dar el pego. Hasta las hay iguales a personajes de anime y manga, de famosas… Y como es legal…

¿Crees que un negocio así podría tener éxito en España? Desde luego, en el país del Sol Naciente, está empezando a ser bastante lucrativo.