Chicas: 50 cosas a mejorar en la cama

Si hace nada podíamos leer las 51 cosas a mejorar de los hombres en la cama, ahora podemos hacer lo mismo pero aplicado a las féminas, ya que lo han publicado ayer en 20 minutos.

Pero en esta ocasión, me veo en la necesidad de hacer un comentario por cada una de las cosas que dicen que no deberíamos hacer. Seguro que esto traerá algo de polémica 😛 ¡Empecemos! Pulsa en Leer más para ver toda la entrada.

En cursiva los comentarios del texto original, debajo, mi punto de vista:

  1. Hacerse de rogar: el sexo “no es un favor” para ellos.
    A veces simplemente no nos apetece, y vosotros sois quienes pedís por favor que aceptemos, insistís, hasta que muchas veces sacamos ganas de donde no hay.
  2. Tumbarse y esperar que el hombre lo haga todo: algunos lo llaman “ponerse en modo pasivo” o “síndrome del examinador de autoescuela”.
    Esto es cosa de dos.
    Pero si os lo pasais pipa pillines, y si encima sois buenos en ello, nos haceis olvidar todo lo que no sea lo bien que nos lo estamos pasando. Pero sí, esto no puede ser siempre así, nosotras también tenemos que ser activas.
  3. La falta de iniciativa: es lo que más les molesta.
    ¿Esto realmente es tan común? Quizás es que no las satisfaceis lo suficiente.
  4. Hacerse una coleta ante de practicarle sexo oral: puedes cortarle el rollo.
    Pues como tener nosotras que esperar a que os pongais el condón cuando está ansiosa por recibiros, corta el rollo, ponérselo antes evitaría esto. Pero sí, por hacerlo sin coleta no pasaría nada.
  5. Hacer daño con los dientes durante una felación: quizá no quiera volver a practicarlo.
    No creo que las chicas os hagan daño aposta.
  6. No utilizar las manos durante la felación: le gusta sentir que juegas con ‘su cosita’.
    A veces la concentración de hacerlo bien y no hacer daño hace que se nos olvide tocar también con las manos.
  7. Planificar cuándo y cómo hacerlo: darle fecha y hora le agobia. Déjate llevar y que surja el momento. No hay que tenerlo todo bajo control.
    De acuerdo, pero tened en cuenta que a veces necesitamos saberlo con un poco de antelación para así ir depiladas o llevar alguna sorpresita.
  8. Decirle que apague la luz: hacerlo con la luz encendida no es pornográfico.
    No, pero también hacerlo sin ella nos parece romántico. De hacerlo con luz, nos gusta más con unas velas o algo suave, que no la lámpara simplemente. Hay que darle un poco de ambiente.
  9. Fingir los orgasmos: las exageraciones se notan.
    ¿Qué razón habrá para que tengan que fingirlos y no sentirlos?
  10. Meterle el dedo en el ano mientras eyacula: ¡Ni se te ocurra hacerlo sin preguntar! Seguramente no sepa interpretarlo, para él es terreno vedado.
    Ya sabeis lo que decimos aquí siempre, la comunicación es esencial para saber qué quiere y no quiere nuestra pareja.
  11. Poner pegas con el sexo oral: él nunca lo haría.
    Seguro que hay hombres que ponen pegas para hacer sexo oral a mujeres. Hay que tener en cuenta que este tema, como el del sexo anal, todavía se ve como algo pornográfico, impúdico. También hay veces que simplemente no apetece o es incómodo por el olor.
  12. No innovar: si no te abres a probar cosas nuevas se acabará cansando.
    Sí, dependiendo de a lo que os referais con innovar. Porque ella se niegue a hacer sexo oral no es que sean unas aburridas, simplemente no pueden.
  13. Los complejos: el “me siento fea” no les deja concentrarse. Si se acuesta contigo es porque le gustas.
    Entonces recordadle lo mucho que la gustais muchas veces, todos los días, y hacedle el amor también muchas. Acabará olvidando sus complejos o dándoles menos importancia.
  14. Hacer comentarios que no vienen a cuento durante el coito: estar atenta a otras cosas como echar el pestillo de la puerta “denota falta de interés”.
    Quizás es que se está aburriendo.
  15. El pudor: él no sabe lo que es eso. Suéltate un poco más.
    Una mujer no puede desnudarse sin más, sin esconder partes de su cuerpo y esperando que sean descubiertas. Una mujer necesita sentir que es deseada, poner las cosas un poco difíciles y que el hombre se lo curre un poquito, no darlo todo en bandeja.
  16. Pensar que ciertas cosas sólo las hacen las prostitutas: no te reprimas. Si te apetece, todo vale.
    Exacto, si le apetece.
  17. Querer que te abrace demasiado: con un poco de cariño postcoital es suficiente.
    Los abrazos antes o después, nunca sobran, nunca. Es la mejor muestra de amor, el sexo sabe mejor cuando puedes dar un abrazo a tu pareja y sentir lo mismo que siente por ti. Si no, no es más que sexo.
  18. Negarse, por decreto, a practicar el sexo anal: están hartos de que sea un mito y se les considere “enfermos” por proponerlo.
    Poneos en nuestro lugar, recordando que nosotras ahí no tenemos ningún punto G de placer.
  19. Calentarle para, al final, no hacer nada: si no te apetece es mejor que no empieces. No le dejes con la miel en los labios.
    Eso es algo que nos encanta hacer, nos encanta sentirnos deseadas, se siente 😛
  20. Preguntar si ‘está dentro’: sin comentarios. Su autoestima dejará de existir.
    Completamente de acuerdo. Realmente me cuesta creer que haya mujeres que hayan dicho esto. ¿Qué tamaño tendría su miembro?
  21. Agarrarle con fuerza la cabeza mientras te hace sexo oral: a ti tampoco te gusta. Le ahogas.
    De acuerdo.
  22. No tocarle: a él también le gustan las caricias.
    ¿A quién no?
  23. Coger su pene con demasiada energía: no es una zambomba.
    Hay mujeres un poco bestias poco delicadas, si hace daño o molesta, lo mejor es decírselo.
  24. El ‘hoy me duele la cabeza’: un clásico. Cambia de excusa.
    De hecho te quita el dolor de cabeza. Si dicen eso es porque hay otro motivo, sí.
  25. ‘Jugar’ con sus testículos sin delicadeza: no son de goma.
    Tanto ellas como ellos deben ser delicados a menos que les vaya lo salvaje, tratémonos con cuidado.
  26. Quedarse dormida antes o durante el acto: la primera puede molestarle, pero con la segunda se va de casa.
    Si se queda dormida antes es que no ha visto que hubiese intención de hacer algo (y si la había, la habeis aburrido). Dormirse durante el acto me parece algo bastante difícil.
  27. No hacer “un esfuerzo” si terminas antes: tú lo tienes más fácil que él.
    Eh, chicas, ¿pero qué pasa? Un poco de igualdad, exigid que os ayude a terminar y no se duerma si termina él primero.
  28. Ponerse a recoger todo nada más acabar: podéis hacerlo después.
    Si no sobra el tiempo, no se puede evitar que lo haga, comprendedla. Si lo hace sin tener prisa, es que quiere alejarse pronto de esa cama.
  29. Poner una toalla en el sofá para no manchar: si lo haces se sentirá cohibido.
    Pues nada, luego lava el sofá él. A menos que sea de estos en los que no sale y haya que retapizar el sillón por más de 300 €. ¿Qué preferís?
  30. No meterle mano: le gusta ver tu cara más atrevida. Lánzate.
    Sí, tanto ellas como ellos deben tener iniciativa, ya lo hemos visto antes.
  31. No decirle cosas bonitas: dicen que “los piropos no se inventaron sólo para las mujeres” y que ellos también tienen “su corazoncito”.
    Por supuesto, el amor es cosa de dos y lo sienten los dos, por eso deben demostrarlo.
  32. Creer y decir que todos los hombres son iguales: evita las generalizaciones. No le puedes decir a tu pareja que es como los demás.
    Me parece un poco cruel decirle a tu pareja que es igual que el resto de hombres. Estas cosas mejor sólo en broma, o ni eso.
  33. Pensar que siempre tiene ganas: él no es una máquina sexual. A veces no le apetece.
    Pero por lo general vosotros siempre teneis más ganas y lo quereis hacer más a menudo. Por eso esa idea ha acabado generalizándose y exagerándose.
  34. No quitarse los calcetines: vale que el invierno es frío, pero es poco sexy.
    Esto es más costumbre de hombres que mujeres. Baja mucho la líbido que el chico se quite todo y se olvide de los calcetines. Nosotras solemos ser más perfeccionistas y nos los quitamos, ¿no?
  35. Los ‘pedos’ vaginales: eso es inevitable.
    En un futuro haré un artículo hablando sobre esto. Lo mejor es tomárselos con humor.
  36. Castigar sin sexo: no lo utilices como arma arrojadiza o moneda de cambio en la pareja.
    Por definición las mujeres somo algo crueles, ¡y sabemos que ese es vuestro punto débil!
  37. Comparar el tamaño de su pene con el de tus antiguas parejas: no lo hagas, aunque te lo pregunte.
    Sí, estas cosas mejor guardárselas para una misma. A nosotras no nos hace gracia que nos digan que la anterior tenía los pechos más grandes.
  38. No estar depilada: no quiere que te rasures para él, pero sí la marca del bikini como mínimo.
    Por lo general solemos estar lo mejor posible, pero comprended que esto es una carga para nosotras. Depilaos vosotros también :P.
  39. Irse un momento a hacer pis en mitad del acto: esto es como cuando te vas de viaje, hay que hacerlo antes.
    Quizás la estabas presionando el punto G sin ella saberlo. Si no, pues es algo natural del cuerpo, ¿qué vamos a hacer? ¿Aguantarnos las ganas y no disfrutar pensando en que necesitamos ir al baño?
  40. Quitarse el maquillaje “durante un buen rato” antes de hacerlo: conseguirás que pierda el interés o que se duerma.
    Si lo hace pintada puede que cuando enciendas la luz te asustes. Y quitarse el maquillaje puede llevar un rato, no sabeis la de cosas que nos ponemos.
  41. Tener cosquillas por todas partes: al principio tiene gracia, pero luego desespera.
    Natural y lógico.
  42. No usar lencería nueva: sobretodo si te la regala él. Un conjunto explosivo le dejará sin palabras. Olvídate de las bragas de dibujos animados.
    Si tenemos que llevar lencería, tenemos que ir preparadas, por lo que volvemos al punto 7. Si lo que quereis es hacerlo cuando apetezca sin más, no os quejeis de que llevemos bragas cómodas pero no bonitas.
  43. No ponerle nunca el preservativo: ya se siente perjudicado respecto a ti por tener que ponérselo. Que no se sienta sólo en eso.
    Si sabe hacerse, puede ser un juego más.
  44. No comprar preservativos: él se los pone, pero os sirven a los dos.
    Cierto, es cosa de dos.
  45. Dar por supuesto que los pezones del hombre no sirven para nada: que no llamen la atención no quiere decir que sean de adorno.
    Sólo con el roce de los pezones de un hombre, puede conseguirse una erección, ¡juguemos con ellos chicas!
  46. No dejarle que te mire: él se excita viendo cómo disfrutas.
    Es inevitable sentir algo de vergüenza, pero no puede impedirse el ser mirada.
  47. No decir lo que te gusta en la cama: pídele lo que te apetezca, no seas vergonzosa. Pónselo más fácil y saldrás ganando.
    Repetimos que la comunicación es básica y lo que hace que las relaciones sean satisfactorias para las dos partes.
  48. Poner mala cara o quedarse en silencio cuando eyacula demasiado rápido: peor se siente él. Ten paciencia, la emoción a veces juega malas pasadas.
    Sí, nosotras no sabemos lo que es eso, pero hay que ser comprensivas y animarles, se espera un rato y se vuelve a intentar. No pasa nada.
  49. Querer hablar por hablar después: si no es importante, déjalo.
    Si estamos al tema, estamos al tema.
  50. Preguntarle qué ha sentido: ya lo sabes.
    Solo quiere hablar del tema, que digas que ha sido bonito y ha estado bien. Repetirlo no hace mal a nadie y nos deja más tranquilas y satisfechas.

Ahora es vuestro turno, ¡comentad qué os parece!