¿Clasificas tus orgasmos?

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Aunque la sexualidad se manifestó en el hombre desde los inicios mismos de la especie humana, y aunque ríos de tinta han corrido sobre el tema enfocado desde los más diversos puntos de vista (religiosos, prácticos, biológicos, etc.), lo cierto es que el estudio sistemático y detallado de la sexualidad humana no sobrepasa algunas décadas.

Los más destacados estudiosos de la psiquis humana, clérigos encumbrados, médicos de renombre, todos han esbozado más de una teoría sobre los aspectos más increíbles de una actividad tan natural como comer o dormir. Y si existe un tema sobre el cuál existen aún mitos y leyendas, es el orgasmo femenino. ¿Cuántos tipos de orgasmo hay? ¿Cómo descubrirlos?

Desde los albores del psicoanálisis, y de la mano del recordado Sigmund Freud, la ciencia estableció que sólo existía el orgasmo vaginal. No es menester ser un experto para descubrir por qué esta teoría poco encontró de cierto en la realidad de millones de mujeres que se autodefinieron como anorgásmicas (o peor aún: frígidas) ante la imposibilidad de alcanzar el clímax sólo a través de la penetración.

Luego llegarían otros expertos que lanzaron la hipótesis del «orgasmo clitoridiano«, con lo cual se abrió para las mujeres un nuevo mundo de posibilidades y algunas hasta entonces selladas puertas del placer. Sin embargo, Master y Johnson, dos especialistas reconocidos mundialmente por sus aportes en el campo de la sexualidad, determinaron que sólo es posible alcanzar el orgasmo mediante la estimulación directa o indirecta del clítoris. La confusión crecía. Con la multiorgasmia, el caos fue mayor.

Otros se atrevieron a clasificar hasta 15 maneras diferentes de alcanzar el orgasmo, dependiendo del punto donde éste se originara, y las mujeres se lanzaron a la aventura de identificar (justo en ese momento) dónde sentían ese irrefrenable placer, pocas lo logran.

Contar los orgasmos, saber dónde se producen, clasificarlos de algún modo, es un interés puramente humano. La naturaleza poco sabe de clasificaciones estrictas y sólo se limita a manifestarse en cada individuo de manera particular. Lectora, ¿eres capaz de clasificar tus propios orgasmos?