Una lata de… vagina

 

Pues sí, yo también me he sorprendido bastante al encontrarme con esta lata que es en realidad una vagina… Cuando menos, sorprendente, ¿verdad? Pues este masturbador masculino es de lo más discreto, con ese camuflaje en una lata de refresco…

En el interior tiene 12 nódulos internos que se distribuyen de forma irregular, para que el placer sea enorme y la estimulación más intensa. En la parte superior, al desenroscar, hay una vagina, pero es que además, la lata tiene otra sorpresa: en la parte inferior, hay un ano.

Es uno de los masturbadores masculinos más conocidos, y lleva en el mercado ya unos 10 años, lo que nos da idea del éxito que tiene.

En el interior, el recorrido del masturbador se adapta al pene a la perfección, con lo que se consigue una estimulación de lo más intensa. Por cierto, además tiene olor a vainilla.

¿Te animas con uno de estos “refrescos”?

Vía| Sexologos