El 14 de febrero ha estado tradicionalmente ligado a la celebración del amor romántico, pero esta visión empieza a transformarse. Cada vez más personas optan por vivir San Valentín desde una perspectiva más amplia y auténtica, donde la amistad, la familia y el autocuidado adquieren un papel protagonista. Así lo reflejan datos de Platanomelón, que señalan que el 49 % de las personas considera sus amistades más estables que sus relaciones de pareja y que el 47 % percibe mayor apoyo emocional en su entorno cercano que en su relación sentimental.
Una celebración más libre y personalizada
La evolución de San Valentín responde a un cambio social marcado por la búsqueda de individualidad y bienestar emocional. Según el estudio, el 58 % de las personas ve el 14 de febrero como un día cualquiera y el 48 % prefiere dedicarlo a sí mismo, a sus amistades o incluso no celebrarlo. Este enfoque reduce la presión asociada a la fecha y abre la puerta a formas más diversas de celebrar el afecto.
Desde esta mirada, la compañía propone entender febrero como un momento para valorar todos los vínculos significativos, no solo los románticos. Actividades como cenas entre amigos, intercambios de regalos simbólicos, juegos o conversaciones profundas se presentan como alternativas que refuerzan la conexión emocional y el autocuidado.
En palabras de Anna Sánchez, “San Valentín puede ser una oportunidad para valorar todas las formas de amor. La amistad, el cuidado propio y los vínculos familiares son esenciales para el bienestar emocional y sexual y, como cualquier relación, requieren atención y aprendizaje”.
La amistad gana protagonismo en la intimidad emocional
Este cambio de perspectiva también se enmarca en un contexto social caracterizado por la hiperconexión digital, el burnout emocional y la soledad no deseada. En este escenario, las relaciones románticas dejan de ser el único pilar afectivo y las amistades se consolidan como vínculos elegidos basados en la confianza, el cuidado mutuo y el crecimiento compartido.
Diversos estudios indican que más de la mitad de las personas reconoce a sus amigos como su principal fuente de educación sexual y que hablar de emociones, sexualidad e intimidad resulta más sencillo con amistades que con la pareja o la familia. Compartir estas conversaciones contribuye al desarrollo de la inteligencia emocional y a una mejor gestión de las propias emociones.
Galentine’s Day y la resignificación de la fecha
En este contexto emerge Galentine’s Day, una propuesta que invita a celebrar el 14 de febrero con amistades y a priorizar la conexión emocional más allá del romance. La iniciativa se integra en la tendencia de resignificar la fecha y fomentar conversaciones honestas sobre relaciones reales, alejadas de la idealización y de los gestos perfectos.
No es casual que un 70 % de las personas afirme que San Valentín les genera presión o indiferencia. Frente a ello, esta nueva visión plantea una celebración más relajada y auténtica, centrada en el cuidado cotidiano, la responsabilidad afectiva y la comunicación sincera.
Febrero como espacio para relaciones más conscientes
La transformación de San Valentín refleja, en definitiva, una evolución cultural hacia modelos relacionales más diversos y conscientes. Más que una jornada dedicada exclusivamente al amor romántico, febrero se presenta como una oportunidad para reflexionar sobre los vínculos que sostienen el bienestar emocional: la amistad, la familia y el amor propio.
Desde esta perspectiva, la clave no reside en grandes gestos, sino en el cuidado diario y en la construcción de relaciones honestas. Una invitación a celebrar el afecto sin presión y a reconocer que el amor adopta múltiples formas, todas igualmente valiosas.