Placer sin penetración

sexo.jpg

Aunque a muchos hombres les cueste admitirlo, es posible sentir tanto o más placer en una relación sexual sin necesidad alguna de que exista la penetración propiamente dicha. Dejando de lado conductas fetichistas o  el caso de abusadores y pervertidos, no hay indicios en la anatomía humana que certifiquen que el orgasmo será más o menos intenso – para cualquier integrante de la pareja – si el semen es derramado en el interior o el exterior del compañero sexual de turno. ¿Mito?

Si. Un mito bastante afianzado en el inconsciente colectivo que asocia “eyaculación externa” con “placer incompleto”. Esto no es así, bajo ningún punto de vista. En el caso de la mujer, aunque pueda percibir el fluido de su compañero, esto no incrementa (ni disminuye) la intensidad del orgasmo (que puede alcanzarlo o no, tampoco es un requisito).

Para el varón, es cierto que el roce del pene con las paredes interiores de la vagina produce una sensación altamente gratificante, sin embargo tampoco es  síntoma de “calidad” de placer hacerlo de esa manera o a través de una masturbación mutua o de caricias eróticas, etc.

La expulsión del semen fuera del organismo, produce en el hombre una sensación por demás placentera independientemente de dónde se encuentre el pene en ese momento. Además es muy importante recordar que al momento de la penetración (y aún mucho antes de la eyaculación), el fluido que lubrica el pene  “puede” contener “espermatozoides” y producir un embarazo no deseado. O transportar “virus” de alguna enfermedad y producir un contagio sin que haya existido “eyaculación” alguna.

Mitos como este son los que conviene erradicar de raíz para no continuar propagando falsas creencias que sólo atentan contra la vida de muchos ingenuos amantes.