Otro sacerdote ignorante, y van…

espalda.jpg

No es una novedad que si debiéramos reunir en un ranking imaginario a las instituciones más “desactualizadas” y “ajenas a la realidad” (por llamarlas de alguna manera), la Iglesia ocuparía uno de los primeros lugares, sino el primero.

Es que así como enuncia valores sagrados como la humildad, la compasión y la caridad, cada tanto, aparece alguno de sus miembros a descalificar, juzgar, sentenciar y discriminar, alguna de las múltiples formas que el ser humano ha encontrado para pasar por este mundo de la manera más feliz posible.

Ahora ha sido el turno del reverendo Mullen, un sacerdote londinense quien, con total impunidad, acaba de afirmar que al igual que las cajetillas de cigarros indican que su contenido es perjudicial para la salud, los homosexuales deberían tatuarse en sus espaldas una leyenda que dijera “la sodomía puede dañar su salud” o “la felación mata“.

Si tuviste oportunidad de ver la película “La Letra Escarlata”, recordarás cómo una mujer “adúltera” fue obligada a llevar una letra roja en su pecho para su identificación y el escarnio público. También recordamos con horrorizada memoria los números que los judíos lucían en sus cuerpos durante el holocausto.

Más de dos mil años han pasado desde que aquel Cristo misericordioso defendiera a María Magdalena, conviviera con leprosos o perdonara a sus asesinos. ¿Y este sacerdote cree ser un fiel seguidor de aquellas enseñanzas? ¿Y si se obligara a los discriminadores a lucir una leyenda que dijera “soy un intolerante, incapaz de amar o ser amado“? ¿Ud. aceptaría ser el primero en la fila reverendo Mullen?