La píldora anticonceptiva afecta al medioambiente

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Si hay algo que nunca le ha faltado al Vaticano (entre otras muchas) para expedirse en contra del control de la natalidad por métodos que no sean naturales, ha sido “creatividad”. A lo largo de varios siglos, y con especial empeño en las últimas décadas, la máxima sede del catolicismo ha apelado a todos los recursos posibles para tildar de “pecado” cualquier intento de ejercer con libertad la propia sexualidad humana.

Si no me crees, entérate de la acusación que ha caído sobre la popular “píldora anticonceptiva“, ahora calificada de “perjudicial para el medioambiente“…

Así lo cita un artículo publicado en un periódico romano por José María Simón Castellví, presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas, quien asegura contar con la información suficiente para sostener que la píldora anticonceptiva, la misma que a decir de los expertos, marcó un hito en la historia de la sexualidad femenina, es perjudicial para el medioambiente desde el momento que sus componentes (en su mayoría hormonas) son expulsados del organismo a través de la orina.

Al mismo tiempo afirma que el uso de este popular método anticonceptivo viola al menos cinco de los derechos considerados inalienables del ser humano: derecho a la vida, a la salud, a la educación, a la información, y a la paridad de sexo. Por supuesto, nada dice sobre el derecho individual de optar (o no) por una maternidad deseada y responsable. Tampoco menciona el derecho a ejercer libremente la sexualidad en su faz emocional, psíquica y/o física.

¡Mira que tienen imaginación!