El primer sex shop del mundo

Hoy en día, visitar un sex shop nos parece algo bastante normal, pero ¿te habías parado a pensar alguna vez cómo surgieron este tipo de tiendas?

Beate Uhse es el nombre de la mujer responsable del nacimiento de estas tiendas. Su vida no tenía mucho que ver con el mundo del sexo, era hija de un campesino y nació en Alemania, y sus sueños de futuro estaban lejos de los sex shop: quería ser piloto. De hecho, se casó con uno y acabó trabajando en una fábrica de aviones en la época de la Segunda Guerra Mundial.

Su vida no fue fácil, su marido murió, al final de la guerra huyó a la Alemania Oriental con un avión robado, lo que le supuso una penalización y se quedó sin trabajo. Esto la llevó a una granja de Holstein, en la que se encontró con mujeres que se encontraban con problemas de embarazos no deseados y demás.

Cuando publicó su folleto Letra X para ayudarlas, no podía imaginar que estaba a punto de crear toda una revolución. Hablaba de métodos de higiene en pareja y de la anticoncepción, del método Ogino-Kanus…

Unos años después, publicó el folleto “Stimmt in unsere Ehe alles?” (Está todo bien en nuestro matrimonio?), de 32 páginas y mucho más extenso, con unos 50 productos relacionados con el sexo. Fue todo un éxito, ya que hubo 200.000 interesados que lo compraron por correo.

Este fue el origen de su empresa, dedicada a los productos eróticos, que derivó, en 1962, en la inauguración del primer sex shop del mundo. Estaba en Flensburgo (Alemania) y supuso un gran éxito empresarial.

De hecho, no hay más que ver que hoy en día los sex shop siguen siendo un negocio de lo más rentable.

Vía| De manolita