Los miedos del hombre

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La sexualidad, como cualquier otro aspecto de la vida humana, tiene también algunos “lados oscuros” que aunque no se manifiesten abiertamente, en algunos casos se tornan decisivos a la hora de entablar una relación de pareja. Aquí es donde aparecen los miedos y en este punto, ambos sexos, caen en las generalidades de la ley poniendo en evidencia a través de la consulta sexológica, algunos de sus más profundos temores.

En el caso particular de los varones, existe un miedo “base” que Freud definiera como “complejo de castración” y que tiene que ver con un ancestral temor a que perder su falo (tanto en el sentido literal – su pene – como implícito – poder, superioridad, autosuficiencia-). A partir de allí, el psicoanálisis ha detectado algunos de los temores más comunes en cada sexo. A continuación citaremos algunos de los más populares en la consulta sexológica de los hombres:

Tamaño: este temor, casi universal, se vincula a la creencia popular de que “más grande es mejor“. El niño que entra en su pubertad y luego en su adolescencia, manifiesta este miedo en función de la constante comparación que existe entre sus congéneres en relación con el tamaño de sus penes. Aunque innumerables estudios demuestran acabadamente que el tamaño del pene (a excepción de los denominados “micropenes” , por debajo de los 7 centímetros en erección), no hay motivo alguno para preocuparse por el tamaño del miembro viril, este continúa siendo uno de los principales motivos de desasosiego para algunos insatisfechos varones.

Impotencia: este término – de uso popular – define lo que correctamente debería denominarse “disfunción eréctil“. Muchos hombres la padecen desde temprana edad y todos habrán de manifestar algún episodio en algún momento de sus vidas. Los factores determinantes de estas afecciones son tan variados como las combinaciones que pueden surgir de ellos. Stress, nerviosismo, malformación, psicológico, externo (producida por medicamentos, por ejemplo), entre otros. Al hombre le resulta prácticamente imposible reconocer que ha tenido momentos de disfunción eréctil pues en ello le va su masculinidad a la vista de la sociedad, pero el primer paso para resolver un problema es asumir que ese problema existe, por lo que una consulta con un especialista  puede ayudar a revertir la situación y alejar para siempre  estos temores tan comunes en la psiquis masculina.